BANDA DEL PUEBLO
RESUMEN POR CAPITULOS: BANDA DEL PUEBLO (JOSÉ DE LA CUADRA)

I
Cornelio, un joven de catorce años, aún no comprendía completamente ciertos aspectos de la vida, como el verdadero significado de tener un padre. Formaba parte de un grupo de nueve hombres, incluyendo a su padre Ramón, quienes integraban una banda musical. A pesar de no tocar ningún instrumento, Cornelio era esencial para la banda, llevando una botella de licor y realizando tareas diversas. Aunque a veces se molestaba, especialmente cuando tenía que cargar el bombo, generalmente se mostraba servicial. Además, ayudaba con tareas como llevar mensajes o conseguir comida en momentos de escasez. Durante sus viajes, especialmente en áreas remotas, sus habilidades para conseguir alimentos eran vitales. La relación entre los miembros de la banda era compleja, con preocupaciones sobre comida, agua y dinero. Cornelio, apodado "Tejón Macho", tenía un vínculo especial con Manuel Mendoza y Nazario Moncada Vera. Aunque Ramón amaba a su hijo, estaba preocupado por su futuro y su posible implicación en actos delictivos.
II
Siete hombres de la costa y dos de la sierra se unieron formando una sólida camaradería, nacida de encuentros casuales en los caminos. Inicialmente, Nazario Moncada Vera, Esteban Pacheco y Severo Mariscal formaron el núcleo, con instrumentos musicales y recuerdos compartidos de tiempos pasados. A través de anécdotas y risas, recordaban cómo se unieron a la banda. Los recuerdos incluían momentos de fiestas y desafíos personales, como la pérdida de seres queridos o enfrentamientos con la vida en general. En medio de las risas, algunos compartían historias de dolor y arrepentimiento, como la experiencia de Cornelio Piedrahita, quien sufrió una traición que afectó su salud. A pesar de los momentos difíciles, siempre planeaban un futuro mejor, como la búsqueda de curas para enfermedades o la esperanza de viajar a lugares lejanos.
III
Los hermanos Alancay, provenientes de Guaranda, escaparon del trabajo en los latifundios de Bolívar y se unieron a una banda musical después de un tumultuoso pasado de huidas y decepciones. A través de varias escapadas, incluyendo su participación en una guerra civil como soldados, finalmente encontraron un sentido de estabilidad al unirse a la banda militar, donde aprendieron música y disfrutaron de una vida más tranquila. Sin embargo, la noticia de otra revolución los obligó a desertar y vagar por las montañas como músicos itinerantes, antes de ser reclutados por Nazario Moncada Vera en la banda popular de Babahoyo.
IV
Aunque los hermanos Alancay eran los más hábiles en música y lideraban la enseñanza, la autoridad siempre la mantuvo Nazario Moncada Vera, incluso por encima del veterano Mendoza. Moncada Vera afirmaba descender de una familia de valientes yaguacheños que acompañaron al general Montero en diversas hazañas. A pesar de su orgullo por su origen, a menudo se contradecía, y sus compañeros frecuentemente comentaban historias poco favorables sobre él en voz baja. Sin embargo, Moncada Vera poseía un profundo conocimiento del terreno y un don para relacionarse con la gente, lo que lo mantenía como líder indiscutible de la banda.
V
Los músicos rara vez se separaban, disfrutando de cortas estancias en casa de amigos o familiares cuando tenían la oportunidad. Quienes escondían sus pertenencias tenían más tiempo para tomarse descansos, especialmente Severo Mariscal. Nazario Moncada Vera bromeaba sobre las intenciones de Mariscal de tener largas ausencias, prediciendo con precisión que pronto habría un nuevo Mariscal en el monte. Mariscal se jactaba de su éxito con las mujeres, mostrando su preferencia por todas, sin importar la edad. Se burlaba de Esteban Pacheco, cuyos amores eran mayormente platónicos, animándolo a actuar con más determinación. Manuel Mendoza solía tomar partido por Mariscal en estas discusiones, riendo y apoyando sus comentarios con su peculiar risa.
VI
Durante la temporada seca, la banda solía estar completa, siguiendo la recomendación de Nazario Moncada Vera de juntarse más en verano. No se perdían ninguna fiesta de pueblo, incluso aquellas apartadas de las principales vías de comunicación. Eran una presencia constante en las celebraciones más importantes de la región, desde Santa Ana hasta la Navidad del Milagro. El repertorio de la banda era amplio y variado, incluyendo pasillos, valses, tangos, sanjuanes andinos, zambas, rumbas, marineras, chilenas, boleros y más. También tocaban canciones para serenatas y acompañaban los entierros de los montubios pudientes con un pasodoble tristón. En las festividades religiosas, ofrecían música adecuada, como la machicha brasileña para el alzamiento de Santo durante la misa mayor y el himno nacional ecuatoriano. Además, Moncada Vera mencionaba que una arrancada rápida, a paso de polka, fue la última pieza que tocaron las fuerzas militares revolucionarias en la rota de Yaguachi.
VII
La banda utilizaba diversas formas de transporte para desplazarse, ya fuera en lanchas, vapores fluviales, piraguas, canoas de montaña o incluso en balsas enormes. En ocasiones viajaban en balandras o caleteros cuando se dirigían a poblaciones costeras. Sin embargo, la mayoría de las veces caminaban a pie por caminos reales o senderos, abriendo trochas en la montaña si era necesario. Cuando la noche o la lluvia los sorprendía, buscaban refugio bajo árboles frondosos, galpones o chozas abandonadas. Nazario Moncada Vera se encargaba de planificar los itinerarios para pasar la noche en pueblos, haciendas o casas de personas generosas que les ofrecían hospedaje. El fallecimiento de Ramón Piedrahita marcó el fin de una etapa para la banda y el inicio de otra. A partir de ese momento, continuarían sus aventuras por los caminos del monte, buscando fiestas para animar con su música, acompañando entierros, ofreciendo serenatas y presenciando el descenso de los "ángeles" de las torres de las iglesias. Los músicos recordaban el tiempo en relación con el evento triste de la fuga del compañero tísico que tocaba el bombo y los platillos, discutiendo si ocurrió antes o después de la muerte de Ramón Piedrahita.
VIII
Era el atardecer y los últimos rayos del sol jugueteaban en las aguas del riachuelo. Redentor Miranda comparó los reflejos luminosos en el agua con bocachicos nadando boca arriba. El grupo caminaba en silencio por un estrecho sendero junto a la ribera, dirigiéndose hacia una casa de hacienda. Nazario Moncada Vera guiaba al grupo, preocupado por la salud de Ramón Piedrahita, quien iba casi inconsciente, acompañado por Severo Mariscal y Redentor Miranda. Manuel Mendoza reprendía a Cornelio Piedrahita por hacerle conversación a su padre enfermo. Mientras avanzaban, los músicos comentaban sobre la enfermedad de Piedrahita, discutiendo si era daño o si estaba picado del pulmón. Nazario Moncada Vera instruyó a Mariscal y Miranda sobre cómo cuidar a Piedrahita cuando tosiera para evitar que se manchara de saliva. Finalmente, llegaron a la hacienda de los Pita Santos y pidieron alojamiento. Ramón Piedrahita fue llevado a la bodega de la casa, donde ña Juanita, la esposa de Rumualdo Pita Santos, y sus hijas lo cuidaron mientras rezaban por su alma. Después de la muerte de Piedrahita, los músicos guardaron silencio durante un tiempo hasta que uno de ellos comenzó a tocar su instrumento, desencadenando una emotiva actuación musical en memoria de su amigo. A pesar de la ausencia del bombo y los platillos, Cornelio Piedrahita improvisó un ritmo golpeando una mano de madera contra el cuero tenso. Mientras tanto, arriba en la casa, Rumualdo Pita Santos se preocupaba por los arreglos para el velorio mientras las lechuzas en el alero cantaban su lúgubre canción. La música cesó con los últimos gritos de las lechuzas, y Manuel Mendoza comentó sobre su creencia de que eran ellas las que habían cortado la mortaja para Piedrahita.
PERSONAJES DE LA OBRA:
- Cornelio Piedrahita: Hijo de Ramón Piedrahita, ayudante de su padre en la banda musical, encargado de llevar la botella de mallorca y realizar diversos mandados para los músicos.
- Ramón Piedrahita: Padre de Cornelio, toca el bombo y los platos en la banda musical.
- Manuel Mendoza: Toca el cornetín en la banda musical.
- José Mancay: Toca el requinto en la banda musical.
- Segundo Alancay: Toca el barítono en la banda musical.
- Esteban Pacheco: Toca el bajo en la banda musical.
- Redentor Miranda: Toca el trombón en la banda musical.
- Severo Mariscal: Toca el redoblante en la banda musical.
- Nazario Moncada Vera: Toca el zarzo en la banda musical y actúa como líder de la misma.
- Los hermanos Alancay: Tienen experiencia en la música y tocan varios instrumentos en la banda musical.
- Rumualdo Pita Santos: Dueño de la hacienda donde se refugian.
- Ña Juanita: Esposa de Rumualdo Pita Santos.
- Comadre Inacita: Sirvienta o ayudante en la hacienda de los Pita Santos.
- Pintado: Peón o trabajador de la hacienda.
- Lechuzas: Aves que anidan en el alero del edificio.

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